El Canillita (Diariero)
El canillita.
El canillita
Pobre muchachito canillita.
Grita sin cesar
su mercancía,
procurando con esfuerzo
llevar a su pobre hogar
gran alegría
Aunque tiene ya su débil cuerpo
roído por el mal
que ha de serle fatal
sólo piensa que su sacrificio
por la madre y los hermanos
es para el un ideal.
Como las flores marchitas
que sus hojas dan al viento
débil aliento
le queda ya
Caras y Caretas vende
para ganar los centavos
con que aliviar
la situación del pobre hogar.
Llena esta su mente de ilusiones
y espera con fe,
siempre suspensa,
que la vida reconozca
que merece recibir
su recompensa
es grande su sacrificio
que impuso el amor
por ver dichoso su hogar
y poder calmar el llanto
de los pobres hermanitos
que a la triste madre piden pan.
Letra: Carlos Saborido.
Música: Enrique Saborido.
Según dice la historia, el nombre de "canillita” se debe a Florencio Sánchez, dramaturgo uruguayo que dio origen a esta denominación en su obra “Canillita”.
En ese libro Florencio designaba así a un chico de piernitas flacas que vendía diarios. Según dicen, la primera vez que se escuchó el grito de un vendedor de diarios fue en 1867 cuando anunciaba: “¡La República! ¡La República!”. Éste era el nombre de un diario de la época que ideó aquella forma de venta directa. Debido a su éxito, esta costumbre fue adoptada por otros diarios.
El trabajo del Canillita también fue un hecho revolucionario para el periodismo. Hasta un día antes del 1 de enero de 1868 los diarios llegaban a sus destinatarios por suscripción, a través del correo, o bien se los compraba en la misma imprenta.
Pero a partir de entonces 1868, cuando aparece el diario “La República”, diario fundado por el Dr. Manuel Bilbao junto a Alejandro Bernheim, se sorprende el ciudadano al escuchar por primera vez en las calles céntricas las voces de algunos muchachos pregonando: “¡La República, a un peso!”.
Aparece así, el vendedor ambulante de diarios. Cabe rescatar que el éxito fue notable y rápidamente imitado por los colegas. La innovación trascendió las fronteras, llegando incluso a Francia.
La celebración del “Día del Canillita” el 7 de noviembre, tiene que ver con el creador del término, Florencio Sánchez, que falleció en Milán, Italia, un 7 de noviembre de 1910. Sin embargo, no fue hasta el 7 de noviembre de 1947 que se empezó a homenajear a los canillitas con su día, en recordación de Sánchez y de los trabajadores de venta de diarios.
Pero quién fue Florencio Sánchez?. Bueno, en el siglo XIX, un muchacho uruguayo, entreverado en las “patriadas” orientales a que lo llevaron a pelear en las filas de Aparicio Saravia, cruzaba el charco, como tantos otros, después de la derrota.
Durante su exilio, el uruguayo Florencio Sánchez dio al teatro argentino un pintor de sus costumbres del 900, con como “Moneda Falsa”, “El Desalojo”, “Barranca abajo”, “M’hijo el dotor” y “El Canillita”.
Pero, según pudimos averiguar “Canillita” no es porteña, aunque parezca mentira. La obra nació en Rosario, y con el significativo nombre de “Ladrones”. Pero después, el personaje del chiquilín se comió la obra de Sánchez, y le dejó su sobrenombre a ella y al oficio que sigue llenando nuestras calles.
Al comenzar la temporada de 1904, el 4 de enero, la compañía de Jerónimo Podestá estrenó “El Canillita” en el viejo Teatro Comedia. Recuerdan que Blanquita Podestá, en plena adolescencia, hizo de Canillita, con la gorrita a cuadros que enmarcaba su cara traviesa. En esa obra, una pintura del 900, el Canillita de la obra cantada y bailada ya el drama familiar de los chicos de la calle.
Es más, El Canillita llegó al cine. En 1936 se filmó la película “Canillita” bajo la dirección de Lisandro de la Tea y Manuel Roneima.
El día del canillita comenzó a festejarse el 7 de noviembre de 1947 como decíamos, y tiempo atrás los diarios no salían los 1 de Mayo y el Día del Canillita. Bueno, hoy el mercado le ha ganado al trabajador, una vez más, y los 7 de noviembre,· siguen saliendo los diarios, y se siguen vendiendo como cualquier otro día.
Canillita (1890)









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