Admiten que el dengue llegó para quedarse en el norte argentino

Aedes Aegypti
El ministro de Salud, Ginés González García, reconoció que el mal "seguirá por unos cuantos años más". Según el Ministerio de Salud nacional, en Salta ya se confirmaron cinco casos de dengue "autóctono", seis en Formosa y otros cuatro en Corrientes.
Convivir con el dengue en las provincias del Norte empezó a tomarse como algo de todos los días. Los habitantes de esa "región de riesgo" ya conocen de cerca el peligroso rostro de esta enfermedad que hace siete años reapareció en el país nadie sabe bien por qué.
En rigor, el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, admitió que el dengue "seguirá en el país por unos cuantos años más, por lo que habrá que prepararse para una carrera más larga, para un cambio de conducta de los habitantes", dijo la semana pasada.
Esta vez, a diferencia de otros años, la situación parece diferente y bastante más grave. Sucede que en Paraguay, que limita con las provincias de Formosa, Misiones y Salta, la epidemia de dengue afecta a unas 22.000 personas, con un saldo lamentable de 17 muertos hasta ahora. El cuadro en ese país vecino podría definirse como de "zozobra sanitaria".
El virus, que se transmite por la picadura del mosquito Aedes aegypti , no reconoce las fronteras geopolíticas. Basta decir que sólo 80 kilómetros separan Asunción del Paraguay de Formosa, por ejemplo. Y en Clorinda, la aduana para cruzar al país vecino consiste en apenas un puente sobre el río Pilcomayo, que, muchas veces en el año, es un hilo de agua. En una recorrida por esa zona, LA NACION pudo observar cómo es vivir con esta enfermedad acechando a diario.
En Formosa, el dengue mantiene a la población en estado de alerta. Saben que no importan las jurisdicciones donde uno resida porque, como dicen los vecinos, el mosquito ataca al rico y al pobre.
María Leal de González, del barrio 2 de Abril, madre de tres hijos, entiende que todos tienen que fumigar sus casas. "Ahora estamos preocupados por la gran cantidad de casos que hay en Paraguay. Por eso hacemos caso cuando nos dicen que hay que eliminar las botellas, evitar las aguas estancadas en el fondo. Está muy fea la situación. Cuando escucho que se muere la gente nos asustamos un poco", expresó.
Según el Ministerio de Salud nacional, en Salta ya se confirmaron cinco casos de dengue "autóctono", seis en Formosa y otros cuatro en Corrientes. Aunque la gran mayoría de los más de 220 enfermos que se registraron hasta ahora se trató de personas que provenían de Paraguay o de Brasil, el hecho de que aparezcan infectados dentro del territorio nacional encendió una luz de alerta.
Guillermo Romero es un vendedor de garrafas del barrio San Juan, de Formosa. "Bastante mal me sentí cuando comenzó este problema del dengue, porque hay muchos mosquitos en mi barrio", consideró. Reconoció que la falta de higiene es el mayor problema. "Cuando escucho que aumentan los casos prefiero tomarme las cosas con calma, porque el miedo no conduce a nada bueno. Estoy listo para reaccionar", sostuvo, como si se tratara de un conflicto bélico.
Una delgada línea
Carmen Lezcano dice que tiene la difícil misión de velar por sí y por su esposo, ocho hijos y un nieto. "Somos once en casa. Gracias a Dios no hay ninguno de ellos que esté enfermo. Cuando comenzaron a aumentar los casos, la verdad es que me preocupé un poco", admitió. Según comentó, tiene miedo, ya que al principio fueron pocos casos, pero luego fueron aumentando y, sobre todo, tras las muertes registradas en Paraguay. "Desde ese momento me dio miedo viajar hacia allá, como era mi costumbre. Ya ni a Clorinda me quiero ir. Me da miedo, porque por allí los casos son muchos más que en Formosa. No quiero ni pensar en que alguno de mis hijos se enferme de dengue."
En esta provincia hay 25.000 paraguayos, muchos de los cuales diariamente se trasladan hacia Asunción u otras ciudades limítrofes por razones laborales o estudiantiles.
Falta de prevención
En Misiones los habitantes de la zona fronteriza con Paraguay no duermen tranquilos por la falta de campañas de prevención. Alba Sosa tiene un puesto ambulante en la cabecera del puente que une Posadas con Encarnación, Paraguay. "Nunca vi pasar un camión de fumigación ni nada de eso", se quejó preocupada, porque del lado paraguayo murieron dos personas a causa del dengue hemorrágico, la variante más peligrosa de esta enfermedad.
Hugo Amarilla, de 41 años, es un repartidor de soda que recorre casi la totalidad de los barrios de Posadas. "Nunca vi que nadie estuviera trabajando en terrenos baldíos y pantanosos, donde se cría el mosquito transmisor del mal", afirmó Amarilla.
Carlos Villalba, de 73, ex intendente de Puerto Iguazú, dijo estar muy preocupado. Es que, según Villalba, esa ciudad turística "está abandonada a la mano de Dios, el gobierno municipal ni tan siquiera barre las calles mientras el dengue avanza en Paraguay y Brasil".
En las áreas ribereñas de Posadas hay una gran proliferación de mosquitos en varios arroyos que funcionan como cloacas a cielo abierto. Debido a las lluvias y el calor, el agua se acumula y la vegetación crece en medio de terrenos baldíos.
Por estas horas, en tanto, miles de turistas han llegado a Puerto Iguazú para disfrutar de la Semana Santa. Pese a los casos de dengue, según fuentes oficiales, no hubo cancelaciones de pasajes ni de estadías en hoteles; por el contrario, cada vez son más las reservas que se realizan.
Fuente: Mega24









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