Suspenden un maíz transgénico
La Secretaría de Agricultura decidió no autorizar la comercialización de híbridos que contengan el gen GA21 por trabas a embarques que impuso la Unión Europea
La Secretaría de Agricultura decidió suspender la autorización a la comercialización de híbridos de maíz que contengan los eventos transgénicos GA21 y 176 ante la demora que padeció en el puerto de Huelva, España, un embarque del cereal con rastros de ese material no autorizado para consumo humano en la Unión Europea.
Según una fuente de Agricultura, la Comisión Europea incrementó en abril pasado el umbral de tolerancia de los eventos transgénicos no aprobados desde el 0,5 al 0,1 por ciento. Por ese motivo, hubo un cargamento demorado y las autoridades argentinas solicitaron a la CE que mantenga el criterio anterior. Ante la respuesta negativa, la Argentina ofreció a los funcionarios de la CE un plan de mitigación de riesgos que comenzó con la decisión de no autorizar la comercialización de estos híbridos.
Sin embargo, la resolución abrió una polémica. Syngenta, la empresa propietaria del evento transgénico, rechazó la decisión de la Secretaría de Agricultura. "Es totalmente arbitraria, se adopta por el lobby de dos o tres exportadores, a los que no les interesa abrir otro mercado", dijo Antonio Aracre, presidente de Syngenta América latina. 
El ejecutivo adelantó que la empresa apelará la decisión con un recurso administrativo y que no descarta promover una causa judicial.
"Justo cuando estamos viviendo un boom con el maíz se toma esta decisión, que representa una marcha atrás con la política argentina en favor de la biotecnología", opinó Aracre. "El hilo se vuelve a cortar por lo más delgado", dijo en referencia a que los más afectados por la decisión "son los productores".
El directivo consideró que con la creciente demanda de maíz, los exportadores, a quienes no identificó, podrían encontrar otro mercado si hay trabas en Europa. Además, consideró que el Gobierno podría haber adoptado otro tipo de medidas, como la exigencia de normas de identidad preservada para que evitar cuestionamientos en futuros embarques.
No obstante, una fuente de la Secretaría de Agricultura, rechazó esos cuestionamientos y sostuvo que la decisión correspondía a la necesidad de defender el "interés nacional, no el privado".
Apoyo a la decisión
En tanto, la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), respaldó la decisión de la Secretaría de Agricultura en relación con el GA 21. En un comunicado, la entidad dijo que apoyaba "la posición de la Secretaría de Agricultura, Pesca y Alimentos (Sagpya) de suspender temporariamente la comercialización de semillas de híbridos que contengan el gen GA 21 (pertenecientes a Plusagro y ATAR), inscriptas en el registro nacional de cultivares hasta la fecha".
La entidad, en rigor, hizo referencia a polémica resolución 71 de 2006 por la cual el entonces secretario de Agricultura, Miguel Campos, autorizó en forma provisional a inscribir híbridos que contuvieran ese gen.
ASA recordó que el año pasado "advirtió sobre los riesgos jurídicos, comerciales y ambientales de la misma" y señaló que la liberación era "innecesaria, arbitraria, inequitativa y altamente perjudicial para el sistema que regula la liberación al medio de eventos transgénicos de la Argentina".
El comunicado de ASA no hace referencia a la posición de Syngenta. En la compañía, no obstante, dijeron que el cultivar no está registrado, pero que la autorización para la utilización del GA21 en los híbridos de maíz la tienen desde octubre de 2005. "No debería haber demoras para inscribir un cultivar, lo podíamos hacer para esta campaña", dijeron.
La otra controversia se abre sobre el efecto que podría tener la decisión de Agricultura sobre la próxima campaña de maíz. Algunas fuentes calculan que hay unas 60.000 bolsas con estos híbridos. Otras estiman que si el 15% del área cultivada corresponde a híbridos resistentes a glifosato, aproximadamente el 8% corresponderían al GA21.
Cristian Mira
La Nación









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