Argentina, Río Negro: aprueban el proyecto de ley sobre la muerte digna
La legislatura provincial aprobó en primera vuelta la iniciativa, por la que los enfermos terminales de Río Negro podrán rechazar la terapia intensiva o la sobrevida artificial.
Los enfermos terminales en la provincia de Río Negro podrán rechazar los tratamientos médicos que prolonguen su agonía y produzcan dolor o sufrimiento desmesurado, según estipula una ley que fue aprobada hoy en primera vuelta parlamentaria en la Legislatura provincial.
Según la norma, que hoy tuvo media sanción, los pacientes terminales podrán expresar, ante escribano público, 'su rechazo a procedimientos quirúrgicos, de hidratación y alimentación, y de reanimación artificial, cuando sean extraordinarios o desproporcionados a las perspectivas de mejoría'.
Río Negro será la primera provincia del país que tendrá una legislación sobre la muerte digna y la voluntad anticipada, ambas iniciativas ingresaron al recinto con la aprobación por unanimidad de las comisiones de Sociales, Constitucionales y de Presupuesto. No obstante en el recinto no contó con la totalidad de los votos, ya que algunos legisladores no acompañaron por razones religiosas.
El proyecto de voluntad anticipada propone la creación de un registro en el ámbito del ministerio de Salud para que las personas declaren la forma en que quieren transitar la última etapa de la vida en el caso de sufrir una enfermedad terminal o accidente grave.
Estas dos propuestas fueron presentadas en el Congreso entre 2000 y 2001 mientras Marta Milesi se desempeñó como diputada nacional. Era otra etapa del país y las iniciativas no fueron más allá del debate de comisiones.
La iniciativa vinculada a la muerte digna reconoce a las personas con una enfermedad terminal el derecho a rechazar la terapia intensiva o la sobrevida artificial y morir dignamente junto a sus afectos y bajo cuidados paliativos.
Milesi admitió que con este proyecto se tocan intereses económicos vinculados a las empresas que se montan desde las terapias intensivas y la industria de los juicios por mala praxis, pero puntualizó que el objetivo 'es simplemente acompañar a morir, rodeado de sus afectos'. No obstante aclaró que en varios hospitales de Viedma y Cipolletti funcionan 'con buenos resultados' los programas de cuidados paliativos que es una especialidad intermedia a la terapia intensiva.
Por otra parte la diputada puntualizó que el proyecto que reconoce el derecho de las personas a decidir y declarar su voluntad de ser o no sometidas a asistencia sanitaria y cuidados médicos propone también la creación del registro de voluntades anticipadas en ámbito del ministerio de Salud que será el órgano de aplicación. Allí se podrá inscribir toda persona que padezca una enfermedad irreversible en estado terminal o haya sufrido un accidente que lo sitúe en igual situación para manifestar su rechazo a los procedimientos quirúrgicos, de hidratación, alimentación y de reanimación artificial cuando éstos sean desproporcionados a las perspectivas de mejoría, produzcan dolor y sufrimiento. Además, se garantiza que no se interrumpan las medidas tendientes al control y alivio de ese dolor en los últimos instantes de vida.
Opinó Milesi que la actitud de la gente frente a la muerte se ha modificado frente al fuerte resurgimiento de lo que se denomina bioética, una especialidad que si bien hace años que está instalada, no hace mucho que es mirada desde otra óptica en la que mucho tuvo que ver el reconocido médico José Mainetti, quien además la asesoró en este tema. Este profesional sostiene que la bioética es la ciencia de las libertades, de la democracia y de la cuestión trasversal, considerando a la muerte como una parte de la vida'.
En este aspecto Milesi subrayó que su proyecto, hoy con media sanción, tiene que ver con los derechos personalísimos, y la muerte es uno de ellos. Como ejemplo citó la decisión del Papa Juan Pablo II que eligió morir en su habitación acompañado de sus fieles, y 'no con la encarnización terapéutica rodeado de tubos en una terapia intensiva, con una prolongación artificial de la vida'.
Reiteró que la propuesta que se espera sea hoy aprobada por mayoría legislativa en primera vuelta 'es simplemente acompañar a morir, sin dolor al paciente rodeado de sus afectos. Hablamos siempre en un marco de enfermedades terminales, que no tienen vuelta. Y tiene que ver con la idea que la vida no es sólo la biológica sino una integración de lo psíquico, biológico y social'.
Reconoció que 'son temas fuertes, que atraviesan la ideología, la filosofía y también corporaciones que no sólo tienen que ver con lo religioso' y aclaró que el proyecto incluye el pensamiento de aquel que no esté de acuerdo, como puede ser un profesional, y por eso en el momento que se trasforme en ley, está prevista la objeción de conciencia. Y será optativo'.
Fuente: Argenpress![]()
Río Negro, en verde









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