Argentina: El clima y la agricultura afectan la producción de miel
Apicultura / Panorama negativo para la actividad
Bajaron las exportaciones y los rindes por colmena; los productores solicitaron ayuda al Gobierno
Hugo Petit, apicultor de Arroyito, provincia de Córdoba, ya perdió 800 de las 1000 colmenas que tenía hace cinco años. Sólo en 2007 perdió 400 colmenas por las desfavorables condiciones climáticas y por efecto de la expansión de la frontera agrícola. "Las abejas que salen a buscar comida, vuelan y luego no pueden volver. Creemos que es por efecto de algún herbicida", dijo a LA NACION el productor.
Martín Braunstein, titular de la cabaña apícola Malka y del Comité de Granja de la Sociedad Rural Argentina estimó que, en lo que va del año, ya desaparecieron un millón y medio de los 4 millones de colmenas que existían en 2006. "Hubo una merma del 37% en un año."
Según datos de la Secretaría de Agricultura (Sagpya), en los primeros diez meses de 2007, el volumen de las exportaciones argentinas de miel cayó un 25 % respecto del mismo período de 2006. En valor, las ventas externas de miel cayeron un 16% y alcanzaron los US$ 108 millones. Y, de acuerdo con las cifras del Consejo Nacional Apícola, la última zafra de miel, realizada entre los meses de diciembre y marzo, registró una baja del 50% respecto de la anterior.
Víctimas del estrés
El desplazamiento de la frontera agrícola y el mayor uso de herbicidas genera la falta de yuyos en caminos y montes. "Las abejas son víctimas de un gran stress porque no consiguen flora para extraer polen y néctar", dijo el ingeniero agrónomo Héctor Triccó, del INTA Pergamino e integrante de la Comisión de Costos Apícolas de la Sagpya. En su opinión, la menor producción de miel que, en la campaña pasada, arrojó un rinde anual promedio de 15 kilos por colmena, se debió principalmente a factores climáticos. "La primavera fue muy fría y se cortó la floración apícola a mediados de febrero. Además, las inundaciones en la zona del delta del Paraná y en la provincia de Santa Fe afectaron negativamente a las colmenas", explicó el especialista y agregó: "Con estos rindes, la apicultura no es viable".
El mayor problema se les presentó a los grandes apicultores, pues necesitan rindes de entre 50 y 60 kilos por colmena para cubrir sus costos. En cambio, los pequeños apicultores, que tienen esa actividad como complemento de su explotación agrícola, pueden funcionar con rindes de entre 18 y 22 kilos de miel por colmena. Para estos apicultores, sin gastos en mano de obra ni en transporte, el costo de producción estaría en los $ 3 por kilo de miel. Según datos oficiales, el precio interno de la miel ronda los $ 4,6 y 5 el kilo.
Mercedes Nimo, directora nacional de Alimentos, dijo a LA NACION que esta "es una situación coyuntural puntual, efecto de una cuestión climática", pero admitió que, por la expansión de la frontera agrícola, algunos apicultores tuvieron que desplazar su actividad hacia zonas destinadas a la ganadería. Nimo anticipó que, en 2008, la Universidad de Río Cuarto realizará un ensayo de polinización en un tipo especial de soja.
En tanto, los productores de miel solicitaron al Gobierno un subsidio de 10 kilos de azúcar por colmena. Pero, el sector exportador advirtió que esta asistencia podría considerarse, en el mercado internacional, como un subsidio no autorizado por la Organización Mundial del Comercio (OMC). Este es un tema sensible para la Argentina, que cada año es vigilada por los Estados Unidos por los casos de dumping y subsidios a la producción de miel, que causaron un aumento de los aranceles a la importación de miel en ese destino. "El 95% de la miel argentina se exporta, y un tercio va a los Estados Unidos. Por eso, dar ayudas directas o subsidios sería muy perjudicial tanto para los exportadores como para los productores", dijo Javier Nascel de la empresa Nexco SA, principal exportadora de miel de la Argentina. "Estados Unidos aumentaría inmediatamente sus aranceles", agregó.
"En cambio, se podrían bajar las retenciones a las exportaciones de miel, que son del 10%, u otorgar créditos blandos para que los productores puedan mover sus colmenas hacia zonas ganaderas", dijo Nascel y añadió: "Hay que buscar una solución sin perder mercados".
Ley nacional apícola
Nimo explicó que la Sagpya está trabajando en un proyecto de ley nacional apícola, que crearía un fondo para ayudar con mayor celeridad a los aplicultores ante situaciones de emergencia. Y coincidió con Nascel en que las ayudas no deberían poner en riesgo los mercados de exportación.
Desde el INTA proponen realizar cultivos especiales y la forestación, en los caminos rurales, con árboles benéficos para las abejas, como sauces, fresnos, acacias, eucaliptos y tilos. "Si no se toman medidas urgentes, la descapitalización de los apicultores continuará", sentenció Triccó.
Por María Martini De la Redacción de LA NACION
Martín Braunstein, titular de la cabaña apícola Malka y del Comité de Granja de la Sociedad Rural Argentina estimó que, en lo que va del año, ya desaparecieron un millón y medio de los 4 millones de colmenas que existían en 2006. "Hubo una merma del 37% en un año."
Según datos de la Secretaría de Agricultura (Sagpya), en los primeros diez meses de 2007, el volumen de las exportaciones argentinas de miel cayó un 25 % respecto del mismo período de 2006. En valor, las ventas externas de miel cayeron un 16% y alcanzaron los US$ 108 millones. Y, de acuerdo con las cifras del Consejo Nacional Apícola, la última zafra de miel, realizada entre los meses de diciembre y marzo, registró una baja del 50% respecto de la anterior.
Víctimas del estrés
El desplazamiento de la frontera agrícola y el mayor uso de herbicidas genera la falta de yuyos en caminos y montes. "Las abejas son víctimas de un gran stress porque no consiguen flora para extraer polen y néctar", dijo el ingeniero agrónomo Héctor Triccó, del INTA Pergamino e integrante de la Comisión de Costos Apícolas de la Sagpya. En su opinión, la menor producción de miel que, en la campaña pasada, arrojó un rinde anual promedio de 15 kilos por colmena, se debió principalmente a factores climáticos. "La primavera fue muy fría y se cortó la floración apícola a mediados de febrero. Además, las inundaciones en la zona del delta del Paraná y en la provincia de Santa Fe afectaron negativamente a las colmenas", explicó el especialista y agregó: "Con estos rindes, la apicultura no es viable".
El mayor problema se les presentó a los grandes apicultores, pues necesitan rindes de entre 50 y 60 kilos por colmena para cubrir sus costos. En cambio, los pequeños apicultores, que tienen esa actividad como complemento de su explotación agrícola, pueden funcionar con rindes de entre 18 y 22 kilos de miel por colmena. Para estos apicultores, sin gastos en mano de obra ni en transporte, el costo de producción estaría en los $ 3 por kilo de miel. Según datos oficiales, el precio interno de la miel ronda los $ 4,6 y 5 el kilo.
Mercedes Nimo, directora nacional de Alimentos, dijo a LA NACION que esta "es una situación coyuntural puntual, efecto de una cuestión climática", pero admitió que, por la expansión de la frontera agrícola, algunos apicultores tuvieron que desplazar su actividad hacia zonas destinadas a la ganadería. Nimo anticipó que, en 2008, la Universidad de Río Cuarto realizará un ensayo de polinización en un tipo especial de soja.
En tanto, los productores de miel solicitaron al Gobierno un subsidio de 10 kilos de azúcar por colmena. Pero, el sector exportador advirtió que esta asistencia podría considerarse, en el mercado internacional, como un subsidio no autorizado por la Organización Mundial del Comercio (OMC). Este es un tema sensible para la Argentina, que cada año es vigilada por los Estados Unidos por los casos de dumping y subsidios a la producción de miel, que causaron un aumento de los aranceles a la importación de miel en ese destino. "El 95% de la miel argentina se exporta, y un tercio va a los Estados Unidos. Por eso, dar ayudas directas o subsidios sería muy perjudicial tanto para los exportadores como para los productores", dijo Javier Nascel de la empresa Nexco SA, principal exportadora de miel de la Argentina. "Estados Unidos aumentaría inmediatamente sus aranceles", agregó.
"En cambio, se podrían bajar las retenciones a las exportaciones de miel, que son del 10%, u otorgar créditos blandos para que los productores puedan mover sus colmenas hacia zonas ganaderas", dijo Nascel y añadió: "Hay que buscar una solución sin perder mercados".
Ley nacional apícola
Nimo explicó que la Sagpya está trabajando en un proyecto de ley nacional apícola, que crearía un fondo para ayudar con mayor celeridad a los aplicultores ante situaciones de emergencia. Y coincidió con Nascel en que las ayudas no deberían poner en riesgo los mercados de exportación.
Desde el INTA proponen realizar cultivos especiales y la forestación, en los caminos rurales, con árboles benéficos para las abejas, como sauces, fresnos, acacias, eucaliptos y tilos. "Si no se toman medidas urgentes, la descapitalización de los apicultores continuará", sentenció Triccó.
Por María Martini De la Redacción de LA NACION
Ver en este blog:
Abejas y medio ambiente
Estudian desaparición de abejas en Gran Bretaña
Toxicidad de plaguicidas para abejas (parte 1)
Toxicidad de plaguicidas para las abejas (parte 2)
Investigan desaparición de las abejas en todo EEUU. Otro desastre ambiental?









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