Argentina: crisis gobierno-campo ¿redistribución?
Gobierno-campo alentaron la destrucción del suelo, la redistribución de las retenciones ¿para quién?
Dice Daniel Cadabón en "El Poder de la Naturaleza" Rebelión :
".....Pero el kirchnerismo tiene además problemas internacionales.
“Teniendo en cuenta que la Argentina es capaz de colocar a Venezuela apenas US$ 1.500 millones anuales y al mercado interno otros US$ 3.000 millones, si se repitiese para 2008-2011 la estructura de desembolsos y pagos de capital con los organismos internacionales de 2006 a 2007, el gobierno tendría un faltante de US$ 7.306 millones, 50% mayor que el 'rojo' de 2004-2007, de US$ 4.831 millones” (la Nación).
Fueron estas razones que el ex ministro Lousteau implementó la política de retenciones móviles y había comenzado a negociar nuevos créditos con organismos financieros internacionales por 15.500 millones. La idea, de joven y jubilado ex ministro era el de blindar las reservas, que frente a semejantes obligaciones de pago, no alcanzan para frenar el poder “destituyente” de la deuda publica argentina.
Otro frente “destituyente” está en el Club de París y Fondo Monetario, desde los cuales se urge al gobierno para que negocie un default equivalente a 7.000 millones de dólares, este año.Los tenedores de bonos en default, por su parte, tienen una calculadora diferente a la que usa el Indec y desprecian el ajuste que el gobierno realiza por inflación. En definitiva, reclaman el pago de casi 30.000 millones de dólares más, que si el gobierno desconoce le impedirá la realización de cualquier canje de deuda.
A este paso no hay reservas que alcancen para financiar el pacto del bicentenario. El kirchnerismo esta en grandes problemas."
Más adelante...
"La comprensión del carácter político que se resuelve detrás del conjunto de los reclamos sectoriales, no puede hacer perder de vista que fue el propio kirchnerismo el que alimentó la política financiera de los pooles y los grupos de inversión, que hoy le muerden la mano. La “política productivista”, de la que tanto se jactó el kirchnerismo, sirvió para aclararle el horizonte a las posiciones de la “vieja patria financiera”: los nuevos fondos de inversión, cuyo negocio no pasa ya por la antigua especulación monetaria pura del “neoliberalismo” y el traslado de activos del estado a grupos de especuladores privados, han sido atraídos por la política de una feroz concentración latifundista.
Hay algo que, sin embargo, estimula el acuerdo del bicentenario entre el gobierno y los capitalistas de los distintos sectores: que la crisis la paguen los trabajadores por la vía de la inflación y de una desmejora de sus condiciones de trabajo."









Comments