Alerta sobre menores internados tratados con psicofármacos en España
Josep Alfons Arnau Sánchez, educador social, ha alertado en un documentado informe de los peligros de utilizar “profusamente”psicofármacos en los centros cerrados. “Se tiende a sustituir el tratamiento educativo-terapéutico por la contención química vía neurolépticos y medicación psiquiátrica”. Arnau sostiene que en algunos módulos de los centros catalanes, más del 60 por ciento de los chicos internados toman fármacos antipsicóticos (Risperdal, Zyprexa,Haloperidol, Sinogan…), “y casi el 90 por ciento consumen antidepresivos, ansiolíticos e hipnóticos. El principal problema es que en su mayoría estos adolescentes no habían tomado antes este tipo de medicación”. Una de las razones esgrimidas para la distribución de estos psicofármacos es el control de los episodios de violencia dentro de los centros. “Contener con neurolépticos y demás medicación psiquiátrica es, cuando menos, una mala práctica médica por parte de los psiquiatras que los prescriben. Y dejación profesional e incluso conducta temeraria de los educadores sociales que, sin ninguna formación, suministran las tomas”, añade este educador. La mayoría de estos fármacos no están indicados para la contención, sino para la esquizofrenia, los síndromes maniacos de ansiedad, la depresión, el insomnio…
Según el informe “Si vuelvo, ¡me mato!”, presentado por Amnistía Internacional el pasado diciembre, se está violando el derecho a la salud de estos niños, “a quienes se suministran psicofármacos con una finalidad sancionadora y no terapéutica”. En muchos de los centros se abusa de los tranquilizantes –una medicación forzosa a la que no pueden negarse los menores– como forma de castigo o simplemente “para que no molesten”, explica otro ex trabajador.“Incluso hay educadores que disuelven los tranquilizantes en la comida,sin supervisión ni prescripción médica alguna y sin informar a los menores”, explican las mismas fuentes.
Los menores tienen derecho a conocer su diagnóstico y tratamiento si han cumplido más de12 años, pero no reciben información sobre los fármacos que se les obliga a ingerir. La situación se agrava por la constante rotación de profesionales, debido a la escasez de recursos.
Publicado en Interviú
Blogalaxia España menores psicofármacoscontenciónArnau+Sánchez Anmistía+Internacional centros+cerrados medicina sociedad
EspañamenorespsicofármacoscontenciónAnmistía Internacionalcentros cerradosmedicinasociedad
Según el informe “Si vuelvo, ¡me mato!”, presentado por Amnistía Internacional el pasado diciembre, se está violando el derecho a la salud de estos niños, “a quienes se suministran psicofármacos con una finalidad sancionadora y no terapéutica”. En muchos de los centros se abusa de los tranquilizantes –una medicación forzosa a la que no pueden negarse los menores– como forma de castigo o simplemente “para que no molesten”, explica otro ex trabajador.“Incluso hay educadores que disuelven los tranquilizantes en la comida,sin supervisión ni prescripción médica alguna y sin informar a los menores”, explican las mismas fuentes.
Los menores tienen derecho a conocer su diagnóstico y tratamiento si han cumplido más de12 años, pero no reciben información sobre los fármacos que se les obliga a ingerir. La situación se agrava por la constante rotación de profesionales, debido a la escasez de recursos.
Publicado en Interviú
Blogalaxia España menores psicofármacoscontenciónArnau+Sánchez Anmistía+Internacional centros+cerrados medicina sociedad
EspañamenorespsicofármacoscontenciónAnmistía Internacionalcentros cerradosmedicinasociedad









Comments